Para Brown Eyes: you were as deadly as poison, o peor.

2018-08-15

No sé cómo soltarte. Es gritarte que te vayas, sentir que soy capaz de todo, que sí se puede salir de ti con tan sólo proponérselo, pero temblar de miedo al verte parado en el umbral de la puerta, dispuesto a hacerme caso. Es susurrarte con voz temblorosa que esperes, que mentira, bullshit, que un ratico más. Y te devuelves, siempre te devuelves, no sin antes echarme en cara que soy una volátil, la loca, no puedes vivir sin mí. Te metes en mi cama. Estás muerto de la risa, agarrándome los pies y arrastrándome hacia ti. Me abres las piernas, me besas, me tocas. Trato de tocarte pero siempre apartas mis manos. Es como si en el fondo supieras que no mereces que yo te quiera. Yo sigo dejándome tocar, caricias vacías y besos que saben a veneno, but I let you, pues la soledad me sabe peor. Y sale el sol, y te vas, pero no sin antes pedirme que, pretty please, hazme de tu café. Nunca entendí esa obsesión tuya con que siempre te hiciera café. Es el mismo que bebe todo el mundo, el que encuentras en cualquier despensa de cualquier casa, pero que según tú cuando lo hago yo sabe como diferente. Te lo bebes y ahora sí, te vas. Me quedo, sola, confundida, qué hice, qué hago. Tengo que salir de ti. Yo que lo siento todo y tú que no sientes ni un carajo. Me voy a joder, mejor soltar esta mierda. Sí, sí, sí. Te escribo una carta confesando sentimientos inventados que me he creído, la envío y termino algo que no tenemos. Solo para a los dos días arrepentirte, maldita loca, dices parado en mi puerta. La carta estrujada en el bolsillo y tu sonrisa burlona intacta, mientras atraviesas la habitación y lentamente...te vas metiendo...entre mis piernas...

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